Los días 12 y 13 de agosto, la Nave Cultural de Mendoza fue nuevamente escenario del Foro VALOS, que este año nos convocó bajo una pregunta tan desafiante como necesaria: ¿cómo sostener el impacto positivo en contextos cada vez más complejos?
Durante dos jornadas, más de 200 personas provenientes de empresas, sector público, academia, ciencia, organizaciones sociales, finanzas y tecnología compartieron un espacio de encuentro, aprendizaje y conversación.
La agenda reflejó una mirada amplia de la sostenibilidad. Hablamos de energía y desarrollo sostenible, liderazgo empresarial, inclusión, finanzas sostenibles e inversión de impacto, ética y compliance, biodiversidad y conservación, ciencia, alimentación, inteligencia artificial y futuro del trabajo.
Pero el valor del Foro estuvo también en el cruce de esas miradas: empresarios conversando con científicos, organizaciones sociales con referentes del sector financiero, especialistas, funcionarios, emprendedores y académicos compartiendo un mismo escenario y una misma comunidad.
Conversaciones que generan impacto
El Foro no buscó ofrecer respuestas únicas, sino abrir preguntas, compartir experiencias y poner en diálogo distintas maneras de abordar los desafíos que hoy atraviesan a las organizaciones.
Las conversaciones continuaron fuera del escenario: en los espacios de encuentro, en los vínculos que se generaron entre participantes y también fuera de la Nave Cultural, a través de medios de comunicación y redes sociales que amplificaron los contenidos y llevaron la agenda del Foro a nuevas audiencias.
Las devoluciones de quienes participaron también dejaron un mensaje claro: existe interés por seguir profundizando estos temas y avanzar hacia más espacios de intercambio, casos concretos y herramientas prácticas.
El Foro termina. La conversación continúa.
Desde VALOS entendemos la sostenibilidad como una construcción colectiva. Por eso, cada Foro es también un punto de partida para nuevos vínculos, aprendizajes y acciones.
Gracias a quienes compartieron sus experiencias desde el escenario, a las empresas y organizaciones que nos acompañaron, a nuestros sponsors y aliados, a los medios y, especialmente, a cada persona que eligió ser parte.
Seguimos construyendo una comunidad capaz de transformar las conversaciones en acción y sostener el impacto positivo en el tiempo.